Lo esencial en 30 segundos
- 01Cuatro párrafos y menos de 250 palabras.
- 02Dos logros con cifra que respondan al anuncio.
- 03Una carta distinta por empresa, aunque cambies solo dos párrafos.
01
Para qué sirve de verdad
El CV demuestra lo que has hecho; la carta explica por qué encajas en esa empresa concreta. Solo aporta si menciona algo que no está en el CV: un motivo real, un dato de la empresa o un logro que responde a lo que piden en el anuncio.
02
Media página, cuatro párrafos
Apertura con el puesto y de dónde viene la candidatura; encaje con dos logros medibles; motivo por el que esa empresa y no otra; cierre pidiendo una entrevista. Entre 180 y 250 palabras, nunca más de una página.
03
Escribe a una persona
“Estimado equipo de selección” sirve; “A quien corresponda” resta. Si el anuncio da un nombre, úsalo. Buscar el cargo del responsable en LinkedIn cuesta dos minutos y cambia el tono de toda la carta.
04
Un párrafo de encaje con cifras
Coge los dos requisitos principales del anuncio y responde a cada uno con un resultado: “Pedís experiencia en gestión de cartera: reduje la morosidad de 90 a 38 días gestionando 400 facturas al mes”.
05
Lo que hay que borrar
La biografía desde el colegio, los adjetivos sin prueba (“proactivo”, “apasionado”), copiar frases del CV y las plantillas genéricas idénticas para 40 empresas. Un reclutador las reconoce al primer párrafo.
06
Envío y formato
PDF aparte con el mismo tipo de letra que el CV, nombre de archivo claro, y en el cuerpo del correo dos líneas presentándote. Si el formulario solo deja un archivo, une carta y CV en el mismo PDF, carta primero.
07
Cuándo suma una carta y cuándo sobra
La carta rinde cuando el CV no puede explicar algo por sí solo: un cambio de sector, un traslado de ciudad, un perfil sin experiencia, una candidatura espontánea o un puesto en el que la motivación pesa tanto como la técnica. En esos casos es el único sitio donde puedes decir «sé que vengo de otro sector y esto es lo que traslado».
Sobra cuando repite el currículum con otras palabras. Si al leerla no aparece ni un dato nuevo —el nombre de la empresa, algo que hayan publicado, una cifra que no esté en el CV—, lo que envías es ruido, y un reclutador con cien candidaturas lo detecta en el primer párrafo.
- Cambio de sector o de puesto: explica qué trasladas y con qué prueba.
- Candidatura espontánea: di por qué esa empresa y qué puedes cubrir.
- Primer empleo: compensa la falta de trayectoria con intención concreta.
- Traslado de ciudad o país: aclara disponibilidad y situación legal.
08
Los cuatro párrafos, con lo que va exactamente en cada uno
El primero sitúa: puesto al que optas, de dónde viene la candidatura y una frase de encaje. El segundo es el que decide, y se construye respondiendo a los dos requisitos principales del anuncio con un resultado medible cada uno. El tercero justifica la empresa con un dato comprobable, no con halagos. El cuarto pide la entrevista y cierra con disponibilidad.
La longitud total está entre 180 y 250 palabras. Si te pasas, casi siempre es porque el segundo párrafo cuenta la historia completa del logro en lugar del resultado: la explicación larga es material para la entrevista, no para la carta.
- Apertura: puesto, origen de la candidatura y una línea de encaje.
- Encaje: dos requisitos del anuncio, dos resultados con cifra.
- Motivo: un dato real de la empresa y qué te aporta a ti.
- Cierre: petición de entrevista, disponibilidad y firma.
09
Tono, destinatario y adaptación por empresa
El tono se copia del anuncio. Una oferta pública o del sector financiero pide usted y frases cerradas; una startup admite un registro más directo. En ambos casos el sujeto de las frases eres tú y los verbos van en pasado cuando hablas de resultados: «gestioné», «reduje», «coordiné».
Adaptar no significa reescribir. Con una carta maestra bien hecha, cambias el nombre de la empresa, el puesto, los dos resultados del segundo párrafo y el dato del tercero: cuatro ediciones de tres minutos que separan una carta dirigida de una plantilla reenviada cuarenta veces.
Comprobación antes de enviarlo
- Cabe en media página y no pasa de 250 palabras.
- El segundo párrafo responde a dos requisitos literales del anuncio.
- Hay al menos dos cifras que no son adjetivos.
- Aparece el nombre de la empresa y un dato real sobre ella.
- El saludo va a una persona o a un equipo, nunca «a quien corresponda».
- Mismo tipo de letra y mismo nombre de archivo que el CV.
Errores que cuestan la entrevista
Contar la biografía desde el colegio
El primer párrafo es el más leído de la carta y gastarlo en tu infancia académica deja el encaje con el puesto para cuando ya se ha perdido la atención.
Adjetivos sin prueba
«Proactivo, apasionado, resiliente» los escribe todo el mundo: cada adjetivo ocupa el sitio de un dato que sí te distingue.
Copiar frases del currículum
Si la carta repite el CV, el reclutador deja de leerla y pierdes el único espacio en prosa de tu candidatura.
Una plantilla idéntica para cuarenta empresas
Se reconoce por la ausencia de nombre propio y de cualquier dato de la empresa, y convierte el envío en un formalismo.
Preguntas frecuentes
Dudas que llegan a soporte
- ¿Sigue haciendo falta una carta de presentación?
- Cuando la piden, sí: es criterio de criba. Cuando no la piden, aporta en candidaturas espontáneas, cambios de sector y huecos que necesitan explicación, porque es el único sitio donde puedes justificar el porqué.
- ¿Cuánto debe medir?
- Entre 180 y 250 palabras, cuatro párrafos, nunca más de una página. Si ocupa lo mismo que el CV, el reclutador la salta y pierdes el único argumento que el CV no puede darle.
- ¿Puedo usar la misma carta para varias empresas?
- Puedes mantener la estructura y el párrafo de encaje, pero hay que cambiar el nombre de la empresa, el puesto y el motivo concreto. Una carta genérica se reconoce en el primer párrafo y resta más que no enviar ninguna.
